
La batalla contra Apple por fijar el precio de e-books llegó hasta Canadá. Se presentaron al menos tres distintas demandas en ese país contra Apple y cinco de las editoriales más grandes, siguiendo la que presentó el gobierno de Estados Unidos hace casi dos semanas.
A diferencia de lo que ocurrió en Estados Unidos, todas las demandas presentadas en Canadá vienen de parte de ciudadanos privados que sienten que el trato al que Apple llegó con las editoriales, para subir los precios de libros electrónicos no sólo en el iBookstore sino en todos sus canales de distribución, los dañó directamente.
Esto abre las puertas a demandas civiles alrededor del mundo, contra Apple o cualquiera de las editoriales. Y se suma a la investigación que está realizando la Unión Europea al respecto.
Apple por su cuenta sostiene que el lanzamiento del iBookstore “permitió la innovación y competencia” en un mercado que sufría del “agarre monopólico de Amazon” y está contando los minutos hasta poder demostrarlo ante la justicia.
Fuente: Ars Technica





