
Twitter es diferente a Facebook. No sólo en que el diseño de sus perfiles es diferente, o en que el tipo de contenido que se puede compartir es diferente. Twitter es diferente, porque da acceso sin restricciones a terceros que mejoran la experiencia básica, agregando nuevas funcionalidades. Servicios como Tweetbot, ÜberSocial, Tweetie o HootSuite.
Pero eso podría estar a punto de cambiar. En marzo de 2011, la compañía anunció que no permitiría servicios que "copien o reproduzcan la experiencia básica que Twitter ofrece a sus clientes". Pero no habíamos visto ninguna acción al respecto; hasta ahora.
Hace unas semanas, Twitter terminó su relación con LinkedIn sin dar ninguna explicación. El sitio estadounidense The Verge supo de fuentes cercanas a la compañía que se trata del primer paso hacia "grandes cambios que vendrán en los próximos meses que llevarán a Twitter de una plataforma abierta, popular entre desarrolladores independientes, a un jardín amurallado más parecido a Facebook".
Esto no significa que la red social esté planeando cerrar sus puertas a la web. Significa que, para acceder al contenido de Twitter, habrá que pasar por Twitter.
Andrew Stone, fundador del servicio Twittelator, dice que la percepción pública podría pensar que la red social "se volvió codiciosa" e incluso llegó a compararla con "el titán mitológico Cronos, que se comió a sus hijos uno a uno a medida que nacían" por miedo a que lo destronen.
Según Ben Popper, editor en The Verge, "los líderes de la compañía creen que la mejor manera de atraer a grandes anunciantes y crear una facturación significativa es adoptando un ecosistema cerrado, similar al de Facebook, en el que los usuarios acceden al servicio principalmente a través del sitio de la compañía y sus aplicaciones móviles, no a través de clientes desarrollados por terceros".
Parecería que los ejecutivos de Twitter quieren demostrar que su producto es más que un sueño, que puede ser rentable. Y quizás la mejor manera de lograrlo sea controlando la mayor parte posible de la experiencia de sus usuarios.
Hace poco, el CEO de la compañía dijo que no es una red social sino un "servicio de medios". Mark Suster, un inversor cercano a la compañía dijo: "Twitter quiere ser una compañía de medios, como Facebook, y cree que la mejor manera de hacerlo es controlando cómo y donde los usuarios acceden a su contenido". Quizás sea la mejor manera.
O quizás no. Nova Spivack, fundador del cliente Bottlenose, dice que aprovechando su ecosistema de aplicaciones de terceros "Twitter casi instantaneamente se volvería tan grande como AdSense o DoubleClick".
Pero la decisión parece estar tomada, y los desarrolladores de aplicaciones esperan lo peor. Quizás Twitter no vaya a remover el acceso de lleno, pero sí cambiar las condiciones tanto que la mayoría de los terceros no pueda seguir funcionando.
Si la nueva estrategia finalmente es llevada a cabo, podemos esperar más que un poco de drama. Pero sólo el tiempo nos podrá decir si la decisión de Twitter es la correcta o no. A fin de cuentas, a Facebook no le va tan mal.
Fuente: The Verge





